MENSAJE DEL DÍA 11 DE AGOSTO DE 1984
EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)
Debida a la debilidad de Amparo, este Rosario lo reza D. José Arranz. En el tercer misterio entra en éxtasis Amparo al llegar a la cuarta avemaría, y transmite el siguiente mensaje:
"Hija mía, vengo a recordarte, como te dije, la oración y la penitencia: sacrificio, hija mía. Sin sacrificio no se alcanzará el cielo. También voy a dar la gracia especial de bendecir todos los objetos, levantad todos los objetos; todos serán bendecidos.
Ahora a todos los aquí presentes voy a dar mi santa bendición. Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice, por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.
Adiós, hija mía, adiós".