TENEMOS UN SANTAZO QUE INTERCEDA EN EL CIELO

 

•         Juan Pablo II nos ha dejado. Se ha ido a la Casa del Padre. De seguro que ha entrado en el Cielo de la mano de la Santísima Virgen (primer sábado de mes).

•         Nos hemos sentido un poco huérfanos, pues su ausencia nos dejó un vacío difícil de llenar.

•         Pero, con la ayuda del Señor, hemos superado nuestra orfandad, nos ha dado otro Papa, Benedicto XVI, un maestro de la Teología, un seguidor de la línea de Juan Pablo II.

•         Sabiendo que, ahora, en el Cielo, tenemos un nuevo defensor, un alma hermosa y grande, que conoce nuestras flaquezas y necesidades, debemos pedirle que interceda por nosotros ante su divino Maestro. Nuestras oraciones de seguro que serán atendidas.

•         Recemos para que  su sucesor, Benedicto XVI, sea continuador de su obra, para bien de la Iglesia, y de toda la Humanidad. Hagámoslo con la devoción que Juan Pablo II solía poner en todos sus actos. 

 

      

Píde a la Nunciatura Apostólica que Juan Pablo II sea declarado SANTO POR ACLAMACIÓN:

 

nunap@planalfa.es