LA OBRA DE PRADO NUEVO:

¡¡ SI ME AMÁIS, MI PADRE OS AMARÁ. !!

10 - 05 - 2026

DOMINGO VI DE PASCUA.

(Jn. 14, 15 - 21.)

….si me amáis, guardaréis mis Mandamientos.

En el texto del Evangelio de hoy, tenemos las últimas recomendaciones y promesas de Jesús a sus discípulos.

En la despedida, Jesús toca todos los resortes para encender el corazón de sus discípulos.

Si me amáis, recogeréis piadosamente mis palabras, mis deseos, y los guardaréis.

Mis palabras os iluminarán, y mis mandatos os harán libres.

Mi Mandamiento, les dice, es que os améis, y yo estaré en el que ama y en el que es amado.

Si me amáis mi Padre os amará, pero Él es quien ha amado primero.

El gran Don que vais a recibir es el Espiritu Santo. Él es la fuente de todo amor, Él os mira con ojos entrañables y os tiene reservado un asiento en su casa porque sois sus hijos.

Con el Don del Espiritu Santo, seréis verdaderamente ricos, os llenaréis de sabiduría y os sentiréis seguros.

Estando con nosotros el Espiritu, podemos decir, recordando al gran Papa Juan Pablo II, "No tengáis miedo". Y de igual forma, recordando una de las primeras palabras de nuestro reciente Santo Padre Benedicto XVI, "Vayamos adelante".

Esta es la lógica de la Iglesia, la lógica de la pedagogía de Dios, que nos lleva, del "NO TENGAIS MIEDO" al "VAYAMOS ADELANTE", porque quien camina con la Iglesia es María, que está de nuestra parte.


¡¡ ID Y HACED DISCÍPULOS DE TODOS LOS PUEBLOS. !!

17 - 05 - 2026

(Mt. 28, 16 - 20.)

...sabed que yo estoy con vosotros todos los días.

El Señor, resucitado, asciende al cielo. Exaltado por Dios, se encuentra a la derecha del Padre.

Nosotros, como algunos de aquellos discípulos, solemos vacilar y no comprendemos cómo podremos pasar, de una situación terrena, a un estado tan sublime, al que no sabemos cómo llamarle, y decimos que es el cielo.

La ascensión del Señor nos dice dos cosas:

Primero, que en Cristo se hace definitivamente realidad ese contacto del hombre con la esencia divina, siendo el cielo la vida futura del hombre, éste no puede dársela así mismo, le viene dada.

Segundo, esta noticia, tiene ciertas condiciones, si quiere hacerse acreedor a ella. No se gana sentado en una poltrona, es decir: mano sobre mano. Debemos anunciarla con presteza y alegría. Nos tenemos que convencer que no somos poca cosa para anunciar algo tan grande como es, el Reino de Dios.

Cuando digamos a nuestro prójimo: Dios te ama y no estás destinado a desaparecer en la nada, tu sitio está destinado en el cielo entre los hijos de Dios; si lo hacemos con amor, unidos a Jesús, nuestro trabajo será fructífero. Además, Cristo nos ha dicho: No tengáis miedo, Yo estoy con vosotros hasta el final de los tiempos. Cristo, no promete, cumple.

¡Ánimo! Sirviendo a tal Señor, nunca quedaremos defraudados.

SANTA MARÍA ASUNTA AL CIELO, QUE AL FINAL DE LOS TIEMPOS SIGAS SIENDO NUESTRA MADRE.

 

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