13 - 09 - 2026
DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO
(Mt. 18, 21 - 35.)
…. Hasta setenta veces siete
Perdóname, perdóname, perdóname
si alguna vez
te hice llorar "ojos de cielo"
Perdóname ...
Es el estribillo de una canción, que sonaba mucho en la radio hace muchos veranos, y me ha venido a la mente al leer el Evangelio de este domingo.
Pues de eso va, de perdonar, y como es habitual en Jesús, con un ejemplo o parábola que no deja lugar a la duda, alecciona de cómo debe ser el perdón.
Empieza por una pregunta de Pedro a Jesús, ¿Cuántas veces he de perdonar a mi hermano? Esa suele ser nuestra actitud también, ¿Cuánto? ¿Cuándo? ¿Hasta donde?.
Y la respuesta que da Jesús para perdonar es que no pone límites, está clarísimo, SIEMPRE. Pues eso significa setenta veces siete.
Pero dice más, se ha de perdonar por simple correspondencia para con el Señor, pues El nos ha perdonado una deuda infinitamente mayor. ¿Cuántas veces nos hemos ganado ya la condenación eterna? Y Dios SIEMPRE nos perdona, es más nos sigue perdonando, después de haberle fallado tantas veces.
Con el Evangelio de hoy, ya no cabe el "topicazo" del 'yo perdono pero no olvido'. ¿De verdad? ¿Perdonas pero no olvidas?. Analiza lo que dices: si no olvidas, es que no has perdonado en tu corazón. Otra cosa es que el daño recibido duela.
Pero hay más: Rezamos el Padrenuestro a diario, (bueno, alguno quizá solo de vez en cuando) y ahí decimos: "perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden". ¿Con qué "morro" nos atrevemos a pedir perdón, si no perdonamos nosotros?.
Un domingo más la Palabra de Dios sale a nuestro encuentro, para enmendar, para reorientar nuestra vida. ¡¡ Gracias Señor, por tu Palabra!!.