LA COBARDÍA DE LOS BUENOS…

Hoy hemos celebrado la Fiesta de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. Esta tarde ha habido actos solemnes en la Nave de Prado Nuevo. Se ha rezado el Santo Rosario y a continuación el Padre Paulino ha presidido la Eucaristía. Se ha mencionado, con recuerdos emotivos, algunas palabras de Nuestra Madre en los mensajes de Prado Nuevo: “Lloro por la situación del mundo”. Incluso antes se había divulgado un comentario recordando el día que lloró la talla de la Virgen en la Capilla estando presentes Luz Amparo y una hermana Reparadora, (8-10-1996).

Si este hecho sucedió hace 24 años y vemos que la situación del mundo ha empeorado, además de que ya no se dispone de la “LUZ” del Prado, que el “Jardín preferido de la Virgen” se está marchitando y nos ha venido a toda la humanidad una grave pandemia, ¿Cómo creéis que serán ahora las lágrimas de Nuestra Madre? ¿Podemos hacer algo para consolarla?

A estas alturas, no vale solo la oración, hay que hacer también Reparación. Sin sacrificio ni penitencia, no se consuela a Nuestra Madre.

Pero se debe poder hacer algo más. No cuadran ciertas posturas con las exigencias de la FE. Buscando opiniones de los Papas, he encontrado unas enseñanzas de S.S. León XIII, de hace más de 120 años, que viene como anillo al dedo. Él dijo:

“Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan.
La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha”. [S.S. León XIII, Papa]
Hoy los cristianos hemos renunciado a la lucha, nos hemos dejado invadir por un falso “ambiente mundano” que nos aisla de la realidad, nos paraliza y nos hace abandonar nuestra tarea en este mundo que no es otra que la defensa de la verdad. Hay que imitar a San Pablo, como heraldos de la verdad (2.Cor.4,…). Si no lo hacemos se nos pedirá cuentas.

¡COMO NO VA A LLORAR NUESTRA MADRE, VIENDO LA COBARDÍA DE ALGUNOS DE SUS HIJOS!
HERMANOS, ESTÁ EN PELIGRO LA CONVERSIÓN DE ALMAS.

M. SERRA

15.9.20.