A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA

(Tomado del Libro de FE CATÓLICA, “IGLESIAS Y SECTAS”)

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CONTINUA:

II. «...Pablo, nuestro querido hermano.., lo escribe también en todas las cartas cuando habla en ellas de esto. Aunque hay en ellas COSAS DIFICILES DE ENTENDER, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente —como también las demás Escrituras— para su propia perdición." (2 Pe 3,15-16)

«El Espíritu dijo a Felipe: 'Acércate y ponte junto a ese carro'. Felipe corrió hasta él y le oyó leer al profeta Isaías, y le dijo: 'Entiendes lo que vas leyendo?' El contestó: 'COMO LO PUEDO ENTENDER Si NADIE ME HACE DE GUlA?' Y rogó a Felipe que subiese y se sentase con él» (Hch.8, 29-31)

CONSECUENCIA:

  • Como se ve claramente en estos pasajes inspirados, no basta a cada uno la sencilla lectura de la Biblia. Se necesita además una autoridad divina que pueda interpretar y explicar sus pasajes oscuros. Eso es lo que Cristo encomendó a sus Apóstoles y a sus sucesores y es lo que técnicamente llamamos el Magisterio de la Iglesia.

ACLARACIONES:

1. Estado de la cuestión.

  • Tanto los católicos como los protestantes admitimos el principio que los libros de la Biblia son inspirados por Dios en lo que se refiere a la fe y a la moral, y, por consiguiente, que la Biblia es regla de fe, que todos debemos seguí para salvarnos.

  • Pero la Biblia, ¿contiene todo lo que Dios ha querido revelarnos, o de otra forma: Dios ha querido dejarnos la Biblia como única regla de Fe? Y luego, ¿quién debe interpretarla? He aquí las dos cuestiones fundamentales que nos separan a católicos y protestantes.

  • Pero no es ese el punto de partida. Lo que interesa dejar bien claro es que la obra fundamental de Cristo es la Iglesia: Como su cuerpo, como su esposa (son ideas de San Pablo).

  • Obsérvese que Cristo—a nuestro modo humano de ver— no piensa ni un solo momento en que sus enseñanzas se pongan por escrito. El elige, forma y envía cor su poder a unos hombres, que, guiados por el Espíritu Santo, continuarán a través de los siglos su Obra de salvación, como expondremos brevemente después. “Os mandaré un paráclito para que os enseñe todo” (Jn.14,26)

  • Por ello los católicos admitimos como regla de fe: «La Palabra de Dios contenida en la Biblia y en la Tradición de los Apóstoles e interpretada por la Iglesia». Así lo enseña oficialmente el Concilio Vaticano 1.

SEGUIRÁ – M.S.G. -- 23-1-26