EL DOLOR - EL SUFRIMIENTO (8)

  • CRISTO ES EL CAMINO

    • Donde se revela plenamente el sentido del sufrimiento y de la muerte es haciendo referencia a Cristo, que padeciendo con nosotros nos dio el ejemplo para seguir sus pasos.


    • Jesús redime con el sufrimiento.

    • Por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte,

    • que fuera del evangelio nos envuelve en absoluta obscuridad.

    • La potencia redentora del sufrimiento está en su amor.

    • Así Él cambia el sentido del sufrimiento.

    • Él escoge la cruz para salvarnos, asume el MAL RELATIVO del dolor y la muerte,

    • lo redime y lo transforma, salvándonos del MAL ABSOLUTO (muerte eterna).

    • Dios no es lejano ni insensible a nuestros sufrimientos,

    • sufre con nosotros, confirma con su vida, con su pasión y muerte que está con nosotros.

    • En su predicación hay un mensaje especial para los que sufren,

    • Lo vemos en las Bienaventuranzas:

    • “Bienaventurados

    los que lloran... los que padecen... los que sufren...” (Mat 5,5 ss).

    • Jesús se conmueve ante el sufrimiento: la viuda de Nain, la muchedumbre hambrienta, ante su amigo Lázaro muerto, etc.

    • Está tan íntimamente unido a los que padecen que toma como propios los favores hechos al que sufre. “,,,porque tuve hambre y me distéis de comer...”

    (Mat.25,35ss)

    • Él mismo, en su naturaleza humana, no era insensible al sufrimiento, le costaba como a nosotros,

    • en el huerto imploraba al Padre con gritos, lágrimas y sudor de

    sangre que pasase el cáliz de su Pasión. (Lc,22,42) (Heb. 5,7)

    • El dolor de los hombres dice mucho a Dios, y el dolor de Dios DICE MUCHO a los hombres.

    • En la Redención realizada por Jesucristo libera al hombre del mal, de sus raíces más profundas, pecado e infierno.

    • Jesús no cancela aún el sufrimiento físico, le urge más vencer al pecado y su consecuencia eterna,

    • en cuanto al sufrimiento temporal en su día también desaparecerá,

    • “...enjugará el Señor las lágrimas de sus ojos”

    • (Is. 35,10); (Ap. 21,4)

    • Jesús vence a la muerte con su Resurrección.

    • El alma en gracia está ya viva, la muerte ya no tiene poder sobre ella.

    • Lo único que puede matarla es el pecado grave.

    • CONTINUA. M.S.G. - 6-2-26