EL DOLOR - EL SUFRIMIENTO (4)

CONTINUA:

  • Esta es la razón del universo, por consiguiente el hombre no está en la vida terrena ante todo para gozar y divertirse,

    • sino para conseguir el Cielo, esto es, salvarse.

    • La tentación principal del hombre es olvidar la meta del gozo eterno en la otra vida y limitarse a buscar goces pasajeros en esta.

    • Decía Juan Pablo II:

    • La fe no condena el empeño por mejorar las condiciones de vida en la tierra,

    • al contrario, enseña que ese empeño se ha de poner en la tarea de dominar la tierra que Dios confió al hombre.

      • Lo que la fe no admite, es que el hombre entienda el momento terreno, como la fase definitiva de su historia,

      • cuando esto es solo una fase provisional de la misma, que hay que mirar en función del verdadero punto de llegada,

      • situado mas allá del tiempo en el ámbito de lo eterno.”

      • Ya lo decía Jesús:“...de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma” (Mat. 16,25)

      • ...buscad el Reino de Dios y su justicia (santidad) y todo lo demás se os dará

      por añadidura” (Mat. 6, 33)

      • Tenemos que asimilar estos principios si queremos comprender el tema que tratamos.

      • Dios creó al hombre, y al mundo para que sirviera al hombre, para alcanzar la felicidad eterna.

        • Dice el Génesis (1,31) “...vio Dios que era muy bueno cuanto había hecho”.

      • Santiago dice que de Dios proviene todo bien. (San.1,17)

      • Y en el A.T. (Sab.1,13-14) “Dios no hizo la muerte ni se goza de la pérdida de los hombres”

        • Y un poco más adelante: “Dios creó al hombre incorruptible (Sab 2, 23)

          ¿POR QUÉ SUFRIMIENTO Y MUERTE?

        • Por tanto, NO ECHEMOS LA CULPA A DIOS DEL MAL QUE EL NO HIZO.

        • Dios no ha creado, ni el sufrimiento, ni la muerte, sin embargo ellas son realidades evidentes, que experimentamos a diario.

        ENTONCES,

        ¿Cómo y porqué existen ?

        ¿Quien las ha introducido en este mundo?

        • También la Biblia en este caso responde:

        • El sufrimiento entra en el mundo como consecuencia del pecado, CAÍDA DE ADÁN Y EVA. (Gn. 3,14-19): “...polvo eres, y al polvo volverás.”

        • SEGUIRÁ. M.S.G. 24-1-26.