TESTIMONIO de Francisco José Mújica de Madrid.

Soy Francisco José Mújica, vecino de Madrid, de 35 años de edad.
 
Me dirijo a usted para rogarle que publique el siguiente testimonio:
 
Hace unos días a mi madre, aquejada de taquicardia, su médico de cabecera la envió al especialista de medicina interna, para efectuarle un chequeo en busca de alguna anomalía cardíaca. Éste le realizó las pertinentes pruebas, descartando problemas de corazón. Pero al visualizar el escáner completo que le habían realizado, detectó casualmente un tumor en el ovario izquierdo. Remitiéndola, a su vez, al especialista de ginecología, que tras realizarle las correspondientes pruebas y análisis, pudieron comprobar el grado de peligrosidad de dicho tumor, remitiéndola urgentemente a intervención quirúrgica.

Desde ese mismo momento, nos encomendamos a Nuestra Madre, la Virgen de los Dolores, para que sus benditas manos estuvieran presentes en la operación. Pues somos peregrinos asiduos de Prado Nuevo de El Escorial. El pásado sábado, 27 de Junio de 2009, mi hermana, mi tía, mi madre y yo, estuvimos rezando el Santo Rosario a las 17 horas, delante del fresno de las apariciones, con gran fé, confianza, y devoción en la Virgen, abandonándonos a la Voluntad de Dios, y rogando por la curación de mi madre.

Mi madre ha sido operada de urgencia, hoy lunes, 29 de Junio de 2009, a primera hora de la mañana en el hospital 12 de Octubre de Madrid. Los médicos, al abrirla, han descubierto un cáncer de ovarios, y no sólo un tumor en el ovario izquierdo, sino también otro en el ovario derecho. Que no había sido visto en el escáner que le realizaron hace unos días. Así como, la vesícula llena de piedras. La operación ha durado 4 horas. Le han explorado todos los órganos próximos a los tumores, extirpándole ovarios, útero y vesícula. Al finalizar la intervención, los médicos, nos han comunicado que el cáncer se encontraba al límite de extenderse, con el grave peligro que ello habría supuesto. Sin embargo, han extirpado los tumores justo a tiempo para poder salvarla.

En estos momentos, se encuentra con morfina, para aguantar los fuertes dolores ocasionados por tan grande operación. Pero la Virgen Santísima de los Dolores ha puesto sus benditas manos para detener el cáncer justo a tiempo.

Nuestra felicidad es inmensa, por tan grande favor, que para nosotros, sin duda, ha sido un absoluto y auténtico milagro de la Virgen Dolorosa, a quién tanto queremos.

Por tanto, ruego publiquen, éste, mi testimonio, para gloria de Dios, que tiene a bien enviarnos, en su infinita misericordia, a su Santísima Madre a Prado Nuevo de El Escorial. Y en inmensa gratitud a la Virgen de los Dolores, por esta prueba de su inmenso Amor, y por tantas otras curaciones de cuerpo y alma, conversiones, y gracias de todo tipo, otorgadas por la Santísima Virgen, y Nuestro Señor Jesucristo, en tan bendito lugar, de las cuáles, he sido testigo directo, en mis años de peregrinación a Prado Nuevo.

Ruego, también a Dios, que ilumine y fortalezca a las autoridades eclesiásticas competentes para que concedan pronto, y según la voluntad de Dios, la aprobación definitiva a estas benditas apariciones de María Santísima, por tantos maravillosos frutos reportados. 

Además, quiero añadir que los médicos al revisar los marcadores que designan el tipo de tumor e indican su grado de malignidad, así como el tamaño y localización del tumor, tras analizar el escáner y los análisis donde se le detectó, antes de la operación, nos expresaron, subliminalmente (para no alarmarnos en exceso), su temor a que el cáncer se pudiera haber extendido y que hasta que no la intervinieran no sabrían de seguro lo que se iban a encontrar.

Por tanto, nuestro agradecimiento a la Santísima Virgen, es inmenso, al haberse atajado el cáncer justo a tiempo, y en el límite de comenzar a extenderse a otros órganos, con el elevadísimo riesgo que ello hubiera supuesto. Pero gracias a Dios, no ha afectado a ningún otro órgano más allá de la zona extraída. El médico cree que no será, por tanto, necesario posterior tratamiento de radioterapia. Mi madre, en estos momentos, tiene las molestias de la operación, pero se está recuperando muy bien y tiene un aspecto muy bueno.

ACLARACIÓN: Los médicos antes de la intervención quirúrgica, nos hicieron saber que posiblemente tendrían que extirpar tambíen las asas intestinales, cosa que gracias a Dios no fue necesaria, ya que tras explorar toda la cavidad abdominal durante la operación, el cáncer no se había extendido más allá de la zona extraída.

¡ALABADO SEA EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y EL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA!  

Madrid, a 29 de Junio, de 2009. Festividad de San Pedro y San Pablo.   

Si la autoridad eclesiástica necesitara, documentación médica, para otorgar fé a mi testimonio, la aportaría gustosamente. 

Fdo: Francisco José Mújica García