TESTIMONIO, RECIBIDO, VÍA INTERNET, EL 03 – 05 - 2006

ENVIADO POR GEMA:

Quería contaros  un milagro, por intercesión de la Virgen, que experimenté el año pasado. Lo que pasa, es que siempre me he demorado en escribirlo, y no sé muy bien por qué, creo que me daba algo de timidez escribirlo. También, recé mucho a Santa Gema para  que sucediera esto, y sé que las dos han intervenido para concederme lo que pedía. Pero lo que pasa es que tampoco sé si estaba bien para publicar, porque yo no sé si, a lo mejor, el oír que recé a Santa Gema, también, pueda quitar mérito a la Virgen..., aunque sí me gustaría que se publicara, pero no sé si esto lo hace menos publicable.

En resumen voy a contar lo que ocurrió: Yo, he usado gafas desde los once o doce años, y cada año veía peor, me aumentaban las dioptrías y tenían que cambiarme los cristales. Desde bastante pequeña recé a Santa Gema, para pedirle volver a ver bien, porque con lo mal que veía era para mí, entonces, eso un milagro. Empecé a darme cuenta que eso era posible, tenía esperanzas de curarme, porque empecé a oír  hablar sobre las operaciones de láser y eso me mantenía muy esperanzada. Pero tenía que tener paciencia, porque la ley decía que hasta los 18 años no te puedes operar; además, tenías que tener la vista estabilizada, un año al menos, o quizá más, que no aumentara la graduación. Y además no la cubría ni la cubre la Seguridad Social.

Yo, todos los años iba al oftalmólogo a hacerme la revisión, y siempre  me decía que todavía era pequeña para operarme, que debía esperar más años, incluso después de cumplidos los 18 años, me seguían diciendo esto. Pero qué sorpesa para mí, que el año pasado, por enero creo que fue, fui a la revisión y me dijo la oftalmóloga de la Seguridad Social, que ya estaba para operar y me recomendó un médico que decía que era muy bueno. Yo no me lo creía , creo que hasta se me saltaban las lágrimas. Bueno, entonces, me tuvieron un mes de pruebas, un poco más para operarme, y me operaron finalemente el 11 de marzo de 2005.

Fui, un poco antes de operarme, a Prado Nuevo. Si no recuerdo mal, creo que fue precisamente ese primer sábado del mes de marzo de 2005. Desde entonces, voy más a menudo que antes a Prado Nuevo, porque creo que antes de esta vez, la última vez que fui tenía unos 16 años, llevaba unos 4 años sin ir. (Aunque mi madre me había llevado a Prado Nuevo mucho, cuando era bastante pequeña).

Le pedí a la Virgen entonces que mi operación saliera bien, porque aunque estas operaciones están siendo exitosas no se salvan de riesgos.  Qué sorpresa para mí, que , después de pasada una semana de la operación, cuando ya se ven los resultados finales de ésta, el óptico comprueba que  veo  el 150%. Él dijo que eso era difícilísimo, no se espera nunca que el paciente termine viendo tanto, porque para ello mi ojo tendría que tener una alineación perfecta, la cual el ser humano no suele tener, y que casos de éstos se daban muy pocos, a lo mejor, un caso entre 100.000, o entre un millón, o entre 100 millones, no lo recuerdo muy bien.

Para mí, eso fue un gran milagro, porque antes de operarme, tenía 7,5 dioptrías de miopía en un ojo, y en el otro 8,5 dioptrías, y también algo de astigmatismo. O sea, que no veía ni el 50%, qué va, porque al instante de terminar la operación, me miraron y comprobaron que de momento ya veía el 50%, y yo ya veía bastante mejor que antes, para ver sin gafas. Luego, como ya he comentado, el cuerpo se iba recuperando hasta alcanzar el resultado de la operación.

Espero que Dios me perdone por no haber contado esto antes. Yo, la verdad, es que recomendaría a todo el mundo,  que haya obtenido  alguna gracia de la Virgen, lo contara, y a poder ser, que se publicara, para  que lo sepa el mayor número de gente, porque la Virgen ha pedido que demos testimonio de estas gracias.

La verdad, tengo mucho que agraderle a Dios, a la Virgen, a Santa Gema, por esto. Ahora esta vista es magnífica, parece que el ver tanto es como estar más cerca de Dios, no sé, lo digo porque es ver más de lo normal, y Dios sí que lo ve todo y lo sabe todo, por muy lejos que esté.

Creo que Santa Gema me concedió la oportunidad de operarme antes de lo que esperara, y que además me lo pagaran mis padres, pero ese 50% más de regalo, sí que no me lo esperaba, y ése, sí que vino de la mano de la Virgen de El Escorial.

Todo esto me ha enseñado a tener paciencia, para saber esperar en las peticiones, por mis necesidades, que haga a la Virgen.

GEMA PEREZ.