MENSAJE DEL DÍA 7 DE MARZO DE 1992, PRIMER SÁBADO DE MES,

EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)

 

     LA VIRGEN:

     Hijos míos, sólo unas palabras, pero exquisitas palabras: guardad vuestra alma, y vuestras acciones y obras encaminadlas hacia el espíritu, y yo protegeré vuestras almas, hijos míos.

     Acudid a este lugar, que todo el que acuda a este lugar recibirá gracias especiales en vida y en muerte.

     No os hagáis caso, hijos míos, si os dicen que cerca de estos lugares me manifiesto, pues todo os lo he dicho, hijos míos. Cumplid la doctrina.

     Besa el suelo, hija mía, en reparación de tantos pecados como se cometen en el mundo...

     Levantad todos los objetos; todos serán bendecidos con bendiciones especiales para moribundos y para el día de las tinieblas...

     Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.