MENSAJE DEL DÍA 31 DE MARZO DE 1982 (1)
EN MADRID
(Mientras estaba en
un comercio de Madrid, Luz Amparo entra en éxtasis. Comienza a sangrar por
frente y manos, con intensos dolores y lamentos. A continuación, habla en idioma
extraño durante unos minutos; luego recibe el siguiente
mensaje).
EL SEÑOR:
Di a todos que no ofendan más a Dios, que le están ofendiendo con sus impurezas. Mira qué coro tan inmenso de ángeles; están todos preparados para la batalla final. Pide oración; que hagan penitencia.
Entre las nubes habrá una gran batalla; todos los ángeles intentarán destruir al enemigo. Haced oración, hijos míos, penitencia por los pecadores. Oración y penitencia, hijos míos, por los sacerdotes y religiosos.
Por los pecados de impureza que se cometen diariamente. En muchos sagrarios se está profanando mi Cuerpo; pedid y haced oración para que no se cometan profanaciones. Tú, hija mía, sé humilde y constante en la oración; di a todos que no ofendan más a Dios, que está muy ofendido por toda la Humanidad tan desagradecida; que pidan perdón al Padre Eterno, que el Padre Eterno está esperando con las puertas de las moradas celestiales abiertas.
Oración, oración y penitencia, hijos míos.
Adiós, hija mía, adiós; te pido humildad.