MENSAJE DEL DÍA 8 DE DICIEMBRE DE 1983
EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)
En el quinto misterio del Santo Rosario Amparo pide que el Espíritu Santo ilumine a todos los gobernantes del mundo para que gobiernen con una justicia santa y haya paz en todo el mundo. Especialmente pide por la paz de España y por el Líbano y por todos los países que están en guerra y por las almas de las personas que mueren en esas guerras; para que la santísima Virgen interceda por todas ellas. En este momento el rostro de Amparo refleja una gran alegría ante la aparición de la santísima Virgen. Pasados unos momentos queda en éxtasis y transmite el siguiente mensaje de parte de la misma celestial Señora:
LA VIRGEN:
"HIJA MÍA SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Amparo con su voz normal exclama:
¡Ay, qué guapa vienes. Ay, que guapa vienes. Ay, qué guapa vienes. Ay, qué hermosa, ay...!
La santísima Virgen a través de Amparo continúa diciendo:
Así quiero que vuestras almas estén de hermosas, hijos míos, como Yo vengo. Yo derramo mi luz por todas las partes; pero no hacen caso, hija mía.
Mira mi Corazón cómo está. Ves que vengo por fuera muy hermosa; pero mi Corazón está triste y lleno de dolor, hija mía. Mira cómo está mi Corazón. (Amparo llora amargamente al ver el Corazón de la Virgen con tantas espinas).
No puedes quitar ni una espina, hija mía; no se ha purificado ninguna. Mira mi Corazón. Este Corazón será el que triunfe sobre toda la humanidad.
Levantad todos los objetos. Todos serán bendecidos (los presentes levantan diversos objetos: Rosarios, medallas, etc.)
Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.
Sacrificio, hijos míos, sacrificio y oración.
Adiós, hijos míos. Adiós’.
Posteriormente Amparo ha explicado que la santísima Virgen vestía una túnica blanca larga hasta los pies, con las mangas muy anchas. La túnica suelta sin cinturón. Desde la cabeza hasta los pies llevaba un manto azul con un ribete dorado en forma de aspas.