MENSAJE DEL DÍA 19 DE NOVIEMBRE DE 1983
EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)
Al comenzar a meditar el cuarto misterio del santo Rosario, Amparo mirando al cielo con una expresión de felicidad indescriptible, cae en éxtasis y transmite el siguiente mensaje que le comunica la santísima Virgen:
LA VIRGEN:
"Hija mía, pide a mi Inmaculado Corazón, que será el que te ayude y el que triunfe sobre toda la humanidad, hija mía. Pide a Dios, hija mía, por la conversión de todos los pecadores.
Os bendigo hijos míos, como el Padre os bendice, por medio del Hijo, y con el Espíritu Santo.
Adiós, hijos míos, adiós".