BENDICIÓN DEL DÍA 5 DE FEBRERO DE 2011, PRIMER SÁBADO DE MES,
 EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)

LA VIRGEN:

     Levantad todos los objetos; todos serán bendecidos para el día de las tinieblas...

     Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.


 

MENSAJE DEL DÍA 22 DE OCTUBRE DE 1983
EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)

     LA VIRGEN:

     Sólo, hija mía, voy a pedir sacrificio y oración, hija mía.

     Sólo os quiero recordar que sigáis rezando el santo Rosario; con el santo Rosario se pueden salvar muchas almas, hijos míos.

     Sigo repitiendo que me agradaría que hiciesen en este lugar una capilla, hijos míos, en honor a mi nombre; y también os sigo repitiendo: para que se venga a meditar la Pasión de Cristo, hijos míos; está muy olvidada, hijos míos.

     Venid de todos los lugares del mundo a rezar el santo Rosario, hijos míos; el tiempo se aproxima, hijos míos, y los hombres no dejan de ofender a Dios.

     Besa el suelo, hija mía, en reparación de todos los pecados del mundo...

     Hijos míos, me sigo manifestando en muchos lugares, porque el tiempo se aproxima y los hombres no cambian, hijos míos. Acercaos al sacramento de la Confesión, hijos míos; confesad vuestras culpas. El cáliz está lleno, hijos míos, y el fin de los fines se aproxima. Haced sacrificio, hijos míos, acompañado de la oración. Vuelve a besar el suelo, hija mía, por las almas consagradas, ¡las amo tanto!, y ¡qué mal corresponden a este amor, hija mía!... No te importe humillarte, hija mía, que se rían de tu humillación; piensa que el que se humille será ensalzado ante Dios, hija mía.

     ¡Cuántos se ríen de mis mensajes! ¡En tantos lugares me he aparecido! Intentan hacer desaparecer mi nombre, hija mía. ¡Pobres almas!, ¡pobres almas, hija mía!

     Seguid rezando, hijos míos, por los pobres pecadores. Mi Corazón está transido de dolor por todos ellos, hija mía. Mira, mira mi Corazón, hija mía... No se ha purificado ningún alma, hija mía; no puedes quitar ninguna espina.

     Hijos míos, con caridad y la riqueza de la (1) oración podéis salvar vuestra alma y salvar muchas almas, hijos míos.

     Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.

     Tú, hija mía, sé humilde, hija mía; vas a sufrir mucho, hija mía.

     Levantad todos los objetos, hijos míos... Todos estos objetos, hijos míos, han sido bendecidos; servirán para la conversión de sus almas. Muchos de los aquí presentes, hijos míos, no creen en mi existencia. Para la curación de los enfermos también sirve esta bendición.

     Adiós, hijos míos, adiós.



(1) Las palabras resaltadas en cursiva son prácticamente ininteligibles en la grabación de audio; se han considerado como las más adecuadas.

 


COMENTARIO A LOS MENSAJES
22-0ctubre-1983

«Solo, hija mía, voy a pedir sacrificio y oración, hija mía.
Solo os quiero recordar que sigáis rezando el santo Rosario; con elsanto Rosario se pueden salvar muchas almas, hijos míos.
Sigo repitiendo que me agradaría que hiciesen en este lugar una capilla, hijos míos, en honor a mi nombre; y también os sigo repitiendo: para que se venga a meditar la Pasión de Cristo, hijos míos; está muy olvidada» (La Virgen).

Desde las primeras líneas del mensaje, aparecen algunos de los temas fundamentales que el Señor y la Virgen tratan en los mensajes de Prado Nuevo: oración, sacrificio, rezo del Rosario, la salvación de las almas... Y una cuestión central desde la primera aparición de Prado Nuevo: la construcción de la Capilla. Era el día 14 de junio de 1981 cuando la Virgen la pedía por primera vez:

«Soy la Virgen Dolorosa. Quiero que se construya en este lugar una capilla en honor a mi nombre. Que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la Pasión de mi Hijo, que está completamente olvidada. Si hacen lo que yo digo, habrá curaciones. Este agua curará. Todo el que venga a rezar aquí diariamente el santo Rosario, será bendecido por mí. Muchos serán marcados con una cruz en la frente. Haced penitencia. Haced oración».

l. Ésta es la primera ocasión en que la Virgen pide la Capilla en Prado Nuevo, además de ser su primera aparición en este bendito lugar; por lo cual, podemos decir que con estas breves palabras anuncia ya la parte primera (y principal) del fin de su manifestación a la Humanidad en Prado Nuevo: la meditación de la Pasión de Cristo.

2. El 1 de enero de 1982 añadía la segunda parte: «Quiero que hagan una
capilla en honor a mi nombre, para hacer retiros y ejercicios espirituales». Pocos días después, insiste: «¡Cuántas veces he pedido que hagan una capilla en mi nombre (...)! También pido que eso sirva para hacer ejercicios espirituales» (8-1-1982).
3. Para concluir, el 14 de julio de 1984, con la tercera parte del fin: «Y que el Santo Sacramento esté de día y de noche expuesto para todo el que quiera venir a orar a este lugar; pero que Cristo no esté nunca solo, hija mía».

4. Resumiendo, podemos señalar que la petición de que se construya una  capilla en Prado Nuevo tiene una triple finalidad, según los mensajes de la Virgen de los Dolores:

1) Meditar la Pasión de Jesucristo.

2) Hacer retiros y ejercicios espirituales.
3) Exposición del Santísimo Sacramento día y noche.

Junto con estas peticiones tan excelentes relacionadas con la Capilla, los mensajes del Señor y de la Virgen en El Escorial actualizan verdades de fe y moral, negadas u olvidadas en los momentos actuales: Dios Creador, frente al endiosamiento del hombre; verdades eternas, como el Cielo y el Infierno, que hoy prácticamente no se predican; exposición del Evangelio sin cambiar ni quitar nada; la Virgen, Madre de la divinidad de Jesús, frente a la tendencia frecuente actual de reducir a Cristo a puro hombre; condena de la inmoralidad reinante; etc.

¿Nos hemos preguntado alguna vez por qué nuestra Señora pidió concretamente meditar la Pasión de su Hijo? En primer lugar, como Ella misma reveló el 14 de junio de 1981, porque esa parte de la vida de Jesús «está completamente olvidada». En segundo lugar, por los frutos tan excepcionales que se obtienen de dicha meditación. Lo resume de forma inmejorable un autor clásico:

«La meditación de la Pasión es (...) poderosa para arrancar al hombre de la mala vida, y despertar a los que empiezan al dolor y aborrecimiento de sus pecados; es aliento para los que aprovechan, y un perfectísimo dechado de toda virtud; y es incentivo eficacísimo de amor (...). Todos los ejemplos
de las virtudes de Cristo nuestro Señor, que están repartidos por su vida,
resplandecen más altamente en su Pasión; todos los documentos de sus sermones, toda su doctrina y excelentísimos consejos están predicados en su Pasión; todo el fondo de los trabajos que uno puede padecer, y el extremo de las miserias a que puede llegar por seguir la justicia, está en la Pasión; todo desengaño y conocimiento de la verdad se halla en la Pasión; toda la ciencia y entendimiento y sabiduría celestial está en la Pasión» (l).

Para finalizar, sobre la cuestión de la Capilla, señalaremos que la Virgen la pide 37 veces en 28 mensajes, mientras que el Señor la pide una sola vez en un mensaje. Otro detalle curioso son sus dimensiones y su ubicación, que también la Virgen indicó a Luz Amparo el 8 de abril de 1984: «Hija mía, voy a avisarte dónde va a ser el lugar para hacer la Capilla, hija mía... (Luz Amparo camina siguiendo las indicaciones de la santísima Virgen). Descálzate, hija mía. Desde este lugar a aquélla parte del último árbol (...) (Luz Amparo camina hasta ese árbol y continúa descalza entre el barro y las piedras).

Ya lo he dicho todo, hijos míos. Medid, este lugar, hijos míos, a lo ancho y a lo largo. Vuelve, hija mía, al lugar donde te encontrabas...».

 

 

(1) Luis de la Palma, Historia de la Sagrada Pasión (Madrid, 1945) p. 12.