DONDE NO ESTÁ DIOS, ESTARÁ EL MAL

6-5-21

Ayer nos decía Jesucristo en el Evangelio: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.”

Esto, la mayoría no nos lo terminamos de creer, y eso es falta de fe. Este puede ser uno de los motivos por lo que las oraciones que llegan al Cielo, son insuficientes, defectuosas, carecen de convicción y de no haber sido precedidas de una verdadera conversión.

Si nuestras oraciones hubieran sido como las de Elías, de seguro que esta pandemia había desaparecido. Él con sus oraciones consiguió resucitar al hijo de la viuda. (1.Rey.17,20-24) Él con sus oraciones consiguió que no lloviera durante tres años y seis meses, en castigo de los gobernantes. (San.5,17-18)

Nuestra esperanza está en que Él siempre viene en nuestra ayuda. Tenemos un gran ejemplo, que creo que ha quedado desapercibido, ahora vemos los resultados y no pensamos más. Solo ha hecho falta que una mujer valiente se haya enfrentado al mal, que su valentía y entrega, con el apoyo a las primeras víctimas de la pandemia, asistiendo a la misa celebrada en la Almudena, contra las críticas que recibió, bastó, a mi modo de ver, para que recibiera ella y todos los madrileños, el apoyo celestial posterior.

Ante esta evidencia, ¡LO PUEDE DUDAR ALGUIEN!

Que Dios os bendiga.

M.S.G.