SAN JOSÉ ¿CORREDENTOR?

Poco nos cuentan las Escrituras sobre San José. Lo justo, significando que ERA JUSTO.

TENEMOS QUE RECURRIR A LAS REVELACIONES PRIVADAS PARA CONOCER ALGO MÁS.

Maria Valtorta, mistica italiana, nos dejó relatos de la vida de Jesus y Maria en la tierra, a través de su poema escrito en varios tomos: El Poema de El Hombre-Dios.

Lo notable es que estos relatos le fueron dictados por el propio Cristo, o por la misma Madre de Dios, o por visiones celestiales que la acompañaron durante largos años de su vida, siendo que Maria reconoce que nada puso ella de todo lo escrito, todo le fue dictado o mostrado en visiones.

*"La Pasión de San José"*

Dice la Santísima Virgen María:

_“También mi José tuvo su pasión. Empezó en Jerusalén cuando vio mi estado. Duró varios días como para Jesús y para mí”._

_Espiritualmente fue muy dolorosa. Tan sólo por la santidad del Justo, como era mi esposo, se mantuvo en tal forma, que fue plenamente digna y secreta, a tal grado que en el transcurso de los siglos ha sido muy poco tomada en cuenta._

_¡Oh! ¡Nuestra primera pasión! ¿Quién pudo percibir su íntima y silenciosa intensidad? ¿Quién mi dolor al comprobar que el cielo todavía no había revelando a José el misterio? Que él lo ignorara, yo lo había comprendido al verlo respetuoso conmigo como siempre._

_Si él hubiera sabido que llevaba en mí al Verbo de Dios, él habría adorado al Verbo, encerrado en mi seno, con actos de veneración que se deben a Dios, y que él no habría dejado de hacer, como yo no habría rehusado recibir, no por mí, sino por Aquél que estaba en mí y que yo llevaba, así como el Arca de la alianza llevaba el códice de piedra y los vasos del maná…

_¿Quién puede decir con verdadera precisión el sufrimiento de José, sus pensamientos, la turbación de sus afectos? Como una pequeña barca en medio de un huracán, él estaba en el centro de ideas opuestas, en un conflicto de reflexiones, todas aplastantes y penosas.

_Era un hombre, en apariencia, traicionado por su mujer. Veía desplomarse al mismo tiempo su buen nombre y la estimación del mundo, y por causa de ella se sentía señalado y causando lástima en su pueblo, veía su afecto y su estima hacia mí, caer muertos delante de la evidencia del hecho.

_En esto su santidad resplandece todavía más alta que la mía. Yo le rindo este testimonio con afecto de esposa, *porque quiero que amen a mi José*, tan sabio y prudente, tan paciente y bueno, que no está separado del misterio de la Redención, sino más bien está unido íntimamente a él, porque se consumió en el dolor y se consumió a sí mismo, salvando para ustedes al Salvador a costa de su sacrificio y de su santidad.

_Si hubiera sido menos Santo, habría actuado humanamente, denunciándome como adúltera para que fuera lapidada y el hijo de "mi pecado" muriera conmigo. Si hubiera sido menos santo, Dios no le habría concedido su luz como guía en esa durísima prueba. Pero José era Santo. Su espíritu puro vivía en Dios. La caridad en él era encendida y fuerte. Por la caridad salvó al Salvador, tanto cuando no me acusó ante los ancianos, como cuando, dejando todo con pronta obediencia, salvó a Jesús en Egipto._

_Breve en número, aunque tremendos en intensidad fueron los tres días de la Pasión de José. Y de la mía, de esta mi primera pasión. Porque yo comprendía su sufrimiento, pero no podía aliviarlo de ninguna manera, pues debía obedecer el decreto de Dios, que me había dicho: "¡Calla!"._

M.S.G.