¿CÓMO LLEVAMOS LOS CRISTIANOS EN EL SIGLO XXI EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA?

Hace unos años, cuando asistías a misa, se podía observar que a la hora de la Comunión, eran muchos los que se quedaban en los bancos, sin participar del manjar del cuerpo y sangre del Señor. Algunos se sinceraban: "No he podido confesarme." O sea, había una conciencia del pecado, y por ese motivo no comulgaban, si no estaban en gracia.

Podría parecer una incongruencia, que algunos cristianos se quedaban sin el banquete del Señor, en el día señalado de su fiesta, pero había un motivo: "NO COMULGAR EN PECADO."

Ahora, casi todos se acercan a recibir al Señor, sea en una iglesia de pueblo, de un barrio de la capital, o de las más céntricas.

Pero a su vez, también es llamativo el ver los confesionarios vacíos de fieles o sin sacerdotes para impartir este sacramento.

Es verdad que ahora, con motivo de la pandemia, las medidas sanitarias pueden dificultar que nos acerquemos al confesionario, que si no es motivo suficiente, en la actualidad está reduciendo las pocas confesiones. Esto es circunstancial, porque para el tema que se plantea, el ambiente que se quiere resaltar, ya existía desde antes.

¿Qué ha pasado? ¿Nos hemos convertido todos en buenísimos, que no es necesario ya este Sacramento?

¡CON LA CANTIDAD DE ACCIONES RECHAZABLES QUE SE SIGUEN PRODUCIENDO POR MUCHOS FIELES!

¿Será que nos estamos contagiando del pueblo no creyente y actuamos como ellos, pensando que esto, eso y aquello ya no es pecado?

Pero bueno, si criticamos, censuramos, difamamos y despellejamos a cualquiera, como los más retorcidos, y aquí no pasa nada ¡YO SOY CRISTIANO!

Pues sepamos que este Sacramento fue instituido por Jesucristo, conocedor de nuestras debilidades, para restaurar la gracia que se pueda perder por el pecado:

(Jn.20,19/23) "...Como me envió mi Padre, así os envío Yo. Diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonaréis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuviereis, le serán retenidos."

Como sabemos por la Revelación que nada impuro puede entrar en el Cielo, (Ap.21,27) ¿Cómo nos vamos a manejar el día del Juicio?, ¿PURGATORIO? ¿INFIERNO? La salvación con esa rémora de manchas no es posible.

Seremos tan inconscientes de afrontar ese momento tan tranquilos.

"El que tenga oídos para oír, que oiga." (Lc.8,8).

M.S.G.