RESURRECCIÓN.5

RESURRECCIÓN.Y5

¿Cuánto tiempo estuvo Jesús en el sepulcro?

Desde las cuatro o cinco de la tarde del viernes, después de su muerte (tres de la tarde), todo el sábado, y algunas horas del domingo.

Pero muy pocas,

Pues las mujeres, que fueron a embalsamarlo (según el Evangelio)

Al amanecer, Jesús, ya no estaba allí.

Es decir,

  • Que sólo estuvo en el sepulcro, el tiempo estrictamente necesario, para cumplir los tres días, que habían anunciado los profetas.

No como muchos, que han pensado que estaría tres días completos con sus 24 horas (que eso no dice los Evangelios).

Antes que el tercer Sol empezara su rutilante recorrido, Jesús Resucitó.

  • Una vez resucitado el Señor, suceden dos cosas:

Primero:

  • Un gran alboroto entre los soldados de Pilatos.

  • Un Ángel derriba la piedra del sepulcro, y los guardias, al ver la resurrección, corren aterrados a los príncipes de los sacerdotes, a comunicarles lo sucedido.

Estos, al ver que era verdad lo de la resurrección, inventan una nueva patraña:

  • No se rinden a la evidencia, quieren ocultarla, e, inventan una historia absurda:

  • Que mientras dormía, Se han llevado el cuerpo de Jesús sus discípulos.

(Y si estaban dormidos cómo vieron quién se llevó el cuerpo).

Segundo:

  • Lo que hizo Jesús después de su Resurrección, que no cuenta el Evangelio, pero que no podía ser de otro modo,

  • Fue a presentarse a su Madre.

Y LO HACE PLENAMENTE:

  • Nos la podemos imaginar. Llorando su soledad, pensando con toda su alma en la Resurrección,

  • Porque Ella, sí que creyó que su Hijo resucitaría.

Y aparece,

No disfrazado, como lo hace a la Magdalena, o a los discípulos de Emaús,

Sino con una manifestación plena,

Porque la Virgen se lo merecía,

Ya que Cristo amó a su Madre con amor de Dios infinito.

Nadie puede imaginarse lo que allí sucedió,

  • Fue grande la amargura de la Virgen en el Calvario,

  • Pero más grande fue su gozo al ver a su Hijo Resucitado.

  • No hay palabras que expresen,

  • Aquel abrazo amorosísimo,

  • Del Hijo y de la Madre,

  • En el momento de tanta gloria y de tan incomparable triunfo.

Gocémonos en este misterio:

  • Y pidamos humildemente, que algún día participemos nosotros,

  • De ese abrazo y de esa alegría.

¡¡ ALELUYA, ALELUYA, EL SEÑOR RESUCITÓ !!

F I N

M.S.G.