REBAÑO DE CRISTO

  • NO TODO EL QUE DICE SEÑOR, SEÑOR, ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS
    CIELOS, SINO EL QUE HACE LA VOLUNTAD DE MI PADRE". (Mt.7,21)

  • Al rebaño de Cristo se pertenece cuando se cree en Jesucristo y se cree a Jesucristo, llevando una vida coherente con Él. Con los altibajos propios de la carne, pero con deseos de levantarte con la gracia divina. Entran en juego luego, los grados de perfección.

  • Terminamos de pasar la Pascua. Deberíamos haberla aprovechado para haber puesto en orden nuestras vidas. ¿Se ha hecho? O pensamos, por rutina, que eso es para otros, que nosotros estamos bien.

  • Sería un grave error, porque aquel que quiera mantener durante mucho tiempo una fractura de las exigencias como cristiano, pensando que sigue en el rebaño de Cristo, actúa como los fariseos. Eso repele a cualquier alma conocedora de Dios. Los fariseos se agarraban a la antigua Ley, sin quererla interpretar acertadamente, pero nosotros no tenemos ningún motivo para justificar posturas contrarias a las enseñanzas de Jesucristo. ¿Creéis que Jesús volvería a decir al Padre?: “Perdónales que no saben lo que hacen.”

  • En muchos casos es posible que sí, pero también en otros te puede decir: “Nunca os conocí, apartaos de mí” (Mt.7,23)

  • La dificultad está en aceptar esta realidad, porque la solución viene casi sola. Dios se vuelca con el que quiere volver al rebaño de su Hijo.

  • Nos volvemos locos buscando soluciones “que vengan bien a nuestros propósitos”, pero no hacemos nada por ver qué piensa Dios de nosotros y de nuestras posturas tan separadas de Él.

  • Ayer fue el Domingo de la Misericordia, que nos recuerda que Dios nos está esperando con los brazos abiertos para recibirnos.

  • ¡¡SOLO HACE FALTA QUE RECONOZCAMOS NUESTRA MISERIA!!

M.S.G.