ORACIÓN.1

(Moisés)

LA ORACIÓN.1

Aunque ya lo hemos tocado en el tema de la CUARESMA, por su importancia capital y más por los momentos que atraviesa el mundo, vamos a volver hablar de LA ORACIÓN.

Hay algo que todos los Santos han experimentado:

Para ver las cosas de una manera sobrenatural, hay que recibir esa LUZ especial en la oración.

Porque cuando se trata con Dios,

Aunque sea con mucha imperfección, se tiene más facilidad para ver las cosas sobrenaturales.

En cambio,

Cuando se decae en el trato con Dios, o se interrumpe o se suprime, entonces se ven las cosas de otra manera.

¿Y por qué ocurre esto?

¡ES QUE FALTA LA SABIDURÍA!

San Agustín decía:

Que la Sabiduría no es otra cosa que ese conocimiento sobrenatural, por el cual se ven las cosas según Dios.

Pues bien,

Esa Sabiduría, la aprenden las almas, y la adquieren, en el trato con Dios.

Y se puede decir,

Que la fuente de esa Sabiduría es el trato con Dios.

Por lo que,

Si mantenemos vivo, ese trato con Dios, procederemos con criterio sobrenatural, evangélico, divino. Veremos las cosas según Dios; más aún, las veremos en Dios.

Y sin embargo,

Si suprimimos ese trato Con Dios, comenzaremos a encontrarnos como en tinieblas, y lo veremos todo con un criterio humano.

Esto tiene una importancia enorme,

Por las consecuencias.

Porque el alma se encuentra, con solo la luz de la prudencia humana, la luz del criterio del mundo.

Y fijaros,

En la diferencia de vivir y tener siempre la Luz de Dios o no tenerla.

En el primer caso, el alma tiene los ojos muy abiertos a la Luz, mientras que en el segundo, el alma está ciega.

Por lo que podemos añadir:

Que cuando entra en el alma la Sabiduría de Dios, tiene los ojos sanos y vive en la Luz, en aquella Luz que es Cristo Jesús.

Pero cuando nuestros ojos están enfermos, cuando nos falta la Sabiduría de Dios,

toda nuestra vida se convierte en tinieblas.

(SEGUIRÁ)

M.S.G.