SUFRIMIENTO.2

DOLOR – SUFRIMIENTO (2).

¿QUÉ NOS DICE LA PALABRA DE DIOS?

  • (D.V. 21 – Dei Verbum – Palabra de Dios, del Vaticano II)

  • “Necesitamos acudir a menudo a la Biblia, pues en sus páginas Dios sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos.”

  • La visión de la realidad del mal y del sufrimiento, está presente en las páginas de la Escritura.

Y lo dijo San Juan Pablo II:

  • “El único medio adecuado para encontrar una respuesta al interrogante sobre el mal y el sufrimiento en el mundo, es buscar en el contexto de la revelación, que nos ofrese la Palabra de Dios.”

  • Aquí un consejo: La Oración es vital para comprender la Sagrada Escritura. (Fe Católica)

Dice San Ambrosio:

  • “A Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus Palabras.”

  • Ante enigmas que nos sobrepasan, hay que doblar las rodillas con filial confianza, ante la Palabra de Dios.

  • Así fue la reacción de JOB cuando comprendió a Dios: (Job. 42, 2-6)

  • “...Solo de oídas te conocía; más ahora te han visto mis ojos. Por eso me retracto y hago penitencia sobre polvo y ceniza.”

CREACIÓN Y DESTINO DEL HOMBRE:

  • Desde antes de la creación del mundo, Dios pensó en nosotros, Para hacernos partícipes de su plenitud, gozo y amor infinito:

  • (Ef.1,4)”Él nos eligió antes de la constitución del mundo...”

  • (I.Juan 4,19) “Él nos amó primero”.

  • Dice el Concilio Vaticano II:

  • “La Iglesia, aleccionada por la revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz, situado más allá de las fronteras de la miseria terrestre.”(G.S.18)-(GLADIUM ET SPES.)

  • Así que,

  • El amor de Dios decide la creación del hombre, Para que pueda gozar eternamente.

  • Pero Dios no nos obliga a salvarnos, quiere que el hombre elija con libertad, y merezca esa felicidad.

  • De modo que, después de un poco tiempo de vida en la Tierra, el hombre decida su destino libremente.

  • ESTA ES LA RAZÓN DEL UNIVERSO.

  • POR CONSIGUIENTE,

  • El hombre no está en la vida terrena, ante todo, para gozar y divertirse, sino para conseguir el Cielo, para salvarse.

  • ASÍ QUE,

  • La tentación del hombre es, olvidar la meta del gozo eterno en el Cielo, y limitarse a buscar goces pasajeros en esta.

(SEGUIRÁ)

M.S.G.