LA OBRA DE PRADO NUEVO:

EVANGELIO DEL 24-11-2019

DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO.
JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

(Lc. 23, 35-43.)

...Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.

El año litúrgico termina resumiendo el misterio de Salvación, presentando a Cristo Rey del Universo. Lc.- 23, 35-43.

Hoy como ayer se le pide a Cristo que se salve así mismo, para creer en Él. No piensan que Cristo no ha venido para salvarse. Todo lo contrario. Ha venido a salvar a los demás. Como en el Calvario, el mundo está dividido en dos bandos, imitando perfectamente a los dos ladrones.

Sus vidas, las de unos, son una verdadera blasfemia, pidiendo que Cristo baje de la cruz para creer en Él. Otros están en el bando del buen ladrón, mirando a sus propios pecados, pidiendo a Cristo Redentor que tenga compasión para poder acompañarle a su Reino.

La promesa hecha al buen ladrón sigue en pie, cumplida con creces. Nos ha dejado a su Iglesia adornada con unos Sacramentos que nos defienden, al mismo tiempo que son garantes ya en este mundo, del gozo que tendremos en el cielo.

Hay que tener una cosa muy clara, a propósito del Reino de Dios: De la misma manera que no hay participación posible, de la justicia con la iniquidad, ni asociación de la luz con las tinieblas, ni acuerdo entre Cristo y el demonio, así tampoco puede existir el Reino de Dios con el pecado.

Con que, si queremos que Dios reine en nosotros, de ningún modo ha de reinar el pecado en nuestro cuerpo mortal.

QUE NUESTRA BUENA MADRE, LA SANTÍSIMA VIRGEN, SEA NUESTRA AYUDA Y GUÍA, TODOS NUESTROS DÍAS.

(Del Evangelio de San Lucas, cap.23)

(VER SÍSTESIS DE PRECEPTOS)