EVANGELIO DEL 27-5-18

Comentario

(Mt. 28, 16-20)


27 - 05 - 2018.

... bautizad en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

Sabemos que las mujeres habían sido las primeras en gozar de la resurrección del Señor. Cristo les dió un recado para sus discípulos: "que fuesen a Galilea y que allí le verían." Y es San Mateo el que acaba su Evangelio con este encuentro.

¿Estaban sólos los discípulos? ¿Había muchos más, pues sabemos por san Pablo que antes de subir al cielo llegó a aparecerse a más de quinietos? Porque esto explicaría que, si bien sus discípulos al verle una vez más, después de estar convencidos, no hiciesen más que postrarse y adorarle, hubo otros que, como dice San Mateo: "algunos vacilaron". Pudiera haber sido así ... dejemos esto para los exegetas.

Pero como lo importante del texto que hoy nos invita a meditar la Santa Madre Iglesia, nada quita ni pone si eran sólo los once o muchos más los que estaban, veamos:

Primero: Nada extraña que, como Jesús es Dios, nos recordara que si da órdenes y entrega poderes para que actuen en favor de los hombres hasta el final de los tiempos, ya que Él se sube al cielo, es porque "tiene todo poder en el cielo y en la tierra".

Segundo: Que hasta este final de los tiempos, los suyos tendrán que enseñar a todas las gentes, y en ese "a todas" entran de toda raza, color, latitud,... Evangelizar a todos los hombres, les crean o no les crean, acepten o no acepten el mensaje.

Tercero: Que el bautismo es necesario. Martín Descalzo habla de que les dió "una orden, una fuerza y un mandato" y como es natural, la gracia necesaria para realizar la misión.

Cuarto: Nos encontramos con la última promesa de Jesús, promesa decisiva, importante: "Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". Como en tantos otros misterios, los cristianos sabemos "que es así ", si bien no comprendamos, "cómo puede ser así". Cristo está realmente entre nosotros: ¡Verdad incuestionable!

Por último, Si dar la vida sólo puede darla Dios. Más aún si se trata de vida sobrenatural y se da en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, es que aun siendo personas distintas, son las tres el único Dios.

 


(Del Evangelio de San Mateo cap.28)

(VER SÍSTESIS DE PRECEPTOS)