LA OBRA DE PRADO NUEVO:

EVANGELIOS DEL 10-03-2019

Comentario al Evangelio de San Lucas (4,1-13)

DOMINGO I DE CUARESMA.

(Lc. 4, 1 - 13.)

….era tentado por el diablo

Estamos en la primera semana de Cuaresma, y la Iglesia nos propone este Evangelio ya conocido de las tentaciones de Jesús en el desierto.

Son tres diferentes tentaciones que el Señor supera en base a la Escritura. Tiene claros los criterios que le permiten desarmar al maligno, y veremos también el último versículo de este pasaje de Lucas que se lee hoy.

La primera tentación es de carácter material, satisfacer su apetito. Aparentemente nada malo en ello, salvo que para comer le propone usar su poder divino y hacer un milagro, y Jesús le dice que no es para eso su poder, de hacer milagros; no es para su provecho personal, y escritura en mano, le dice: "no sólo de pan vive el hombre". Hay un alimento, la palabra de Dios, que de eso si debe vivir el hombre.

La segunda, es de carácter espiritual, le ofrece el dominio total del mundo, le ofrece poder, pero a cambio de adorarle a él, al enemigo. Y Jesús otra vez, con la Escritura, vuelve a decirle: "Sólo Dios es Digno de adoración". No, Jesús no se vende, ¡Cuántos en el mundo, actualmente, por conseguir poder, son capaces de cualquier cosa!.

Tercera tentación; le propone la satisfacción del "propio ego": ¡que te vean!, ¡que te admiren!, ¡que vean que eres el mejor!. Y Jesús, otra vez con la Biblia en la mano, le dice: "no tentarás al Señor, tu Dios". No, que Dios no tiene carácter utilitario, ni es motivo de tratos y trapicheos para el propio beneficio.

Amigos de esta página, si nos damos cuenta, las tentaciones se siguen repitiendo de un modo u otro, en nuestros días. Jesús nos da la pauta para vencer. Es preciso enamorarse de la palabra de Dios y hacerla vida, y por supuesto pedirle a Jesús que nos ayude a vencer.

Y el Evangelio de hoy acaba con una frase de suspense, de suspense de película: "...y el demonio se marchó hasta otra ocasión" ¿Qué ocasión será?.

Sin duda la Pasión, allí acudirá con toda la artillería, dispuesto a evitar que cumpla la voluntad del Padre, dispuesto a evitar que Jesús realice la Redención.

Nosotros sabemos el final de la "película", y sabemos que fue tentado y lo que le costó nuestra salvación.

Hagamos esta Cuaresma el firme propósito de ser agradecidos a nuestro Salvador y Redentor, y acercarnos al Evangelio con ganas de hacerlo nuestro.

 

 

(Del Evangelio de San Lucas, cap.4)

(VER SÍSTESIS DE PRECEPTOS)