REZAR POR ESPAÑA
Nos sorprende y nos preocupa las cosas que están sucediendo en España, en todos los órdenes.

Rezamos y pedimos, y cuando vemos que Dios no responde pronto, decimos que hay que rezar más. Sí, es bueno hacerlo.

Pero, me regunto, ¿lo estamos haciendo bien?
Meditando las lecturas de la misa de hoy, he llegado a pensar:

¿Si pudiéramos conseguir que se imitara a los ninivitas?
Algunos pensarán que eso es del A. T., que ya está superado con el Nuevo. Bueno, pues sí, pero sigue valiendo, y, ¿lo estamos haciendo bien?

Porque habría que repasar si España ha cambiado desde el 8-9-1981, cuando la Virgen dijo a Luz Amparo: “...como no cambie España, será castigada.”

Repasemos nuestras vidas y actitudes.
¿Me estoy aprovechando de los tesoros que la Iglesia tiene?
¿He ganado el Jubileo de la Misericordia?
¿Practico las Obras de Misericordia? Esas que nos enseñaron de pequeño y que ahora no se recuerdan mucho:

Dar de comer al hambriento...
Sufrir con paciencia los defectos de los demás...
Porque se ganan Indulgencias y te purificas.

Y así, en gracia, estaremos en mejor condición para que Dios nos escuche y atienda.

¡Ay!, si esto consiguiéramos que lo hicieran muchos, posiblemente podríamos decir, como los ninivitas, cuando se arrepintieron:

“¡Quien sabe si se apiadará Dios y se volverá del furor de su ira y no pereceremos!” (Jon.2,9).

Y ya sabeis que a ellos les llegó el perdón de Dios.
(17-2-2016)