EL SEÑOR:

      ¡Qué ignorantes!, ¿cómo comprendéis vosotros que un dirigente de la Iglesia puede ser elegido por hombres? El Santo Padre siempre es dirigido por el Espíritu Santo. Cuando en la Tierra se nombra a un Papa, es el Espíritu... (Pausa en la que Luz Amparo expresa gozo, mientras ve unos rayos de luz que descienden de lo alto iluminando a los que eligen al Papa), el Espíritu Divino, el que lo nombra para que pueda regir la Iglesia, porque la Iglesia es santa y para dirigirla hay que nombrar a un varón santo. La Iglesia será dirigida por un varón consagrado a Dios —aunque los seglares sean los que levanten la Iglesia—, principal; tiene que ser un hombre elegido por Dios, que su vida esté consagrada a Él.

(6-10-1990)

Comentario:

En los años 90, por el tiempo de este mensaje, a Prado Nuevo acudían muchos "falsos profetas". Lo avisaba el Señor y la Santísima Virgen en los mensajes, y los que acudíamos a rezar el Rosario podíamos comprobarlo. Eran muchos, que captaban a peregrinos, hacían sus grupitos y les lanzaban sus "arengas". Esos peregrinos se quedaban sin rezar el Santo Rosario, confusos, con algún dinero de menos y lo peor, que se perdían la bendición. Se les puso freno cuando el terreno de Prado Nuevo pasó a pertener a la Obra.

Ahora, aunque no los veais por Prado Nuevo de la misma manera, no creáis que ya se han terminado. Siguen existiendo, y se manifiestan de mil maneras. San Juan les llama "anticristos", y nos dice:

"De nosotros han salido, pero no eran de los nuestros. Si de los nuestros fueran, hubieran permanecido con nosotros, pero así se ha hecho manifiesto que no todos son de los nuestros." (1.Jn.2,19)

Hay que estar alerta. Pueden estar a nuestro lado en la iglesia, en el trabajo, en nuestro círculo de familia y de amigos o rezando el Rosario con nosotros en Prado Nuevo. Los puedes localizar porque, o van por libre e interpretan el Evangelio a su manera, o critican a la Iglesia, al Obispo o incluso al Papa. Sobre esto último, se está observando algunos "listorros" que no tienen en cuenta las enseñanzas de la Iglesia y la de Jesucristo en el Evangelio; a lo que se puede añadir el mensaje del 6-10-1990, donde deja claro Jesús la intervención Divina en la elección de los Papas.

Que piensen detenidamente cuantos critican, difaman y niegan la autoridad legal del Papa Francisco, que corren el riesgo, al rechazar al Papa Francisco, de un pecado cierto, al dudar, negar o menospreciar la acción del Espíritu Santo.